El método Montessori es innovador. La educación es una inversión para la vida y repercute de manera constructiva en la felicidad y en el desarrollo del ser humano. Uno de los métodos de educación más inspiradores es este método. Existen centros educativos que aplican esta pedagogía en la que el alumno es el protagonista. ¿Te gustaría convertirte en experto de esta metodología? No te pierdas nuestro Máster en Pedagogía Montessori + Máster Coaching e Inteligencia Infantil y Juvenil.

Ahora sin embargo veamos qué ideas de esta metodología puedes integrar en tu hogar. Todas ellas pueden servirte de ayuda para lograr una educación en positivo y con tu peque como protagonista.

 

Decoración Montessori

La decoración viste el hogar desde dentro. En una casa existen zonas de encuentro familiar, por ejemplo, la cocina y el salón. Y existen espacios que pueden diseñarse pensando en las necesidades del protagonista principal, el pequeño o pequeña. Por ejemplo, la esencia de la habitación infantil es que el niño encuentre en ese lugar un entorno creativo de bienestar.

El método Montessori también puede aplicarse al punto de vista particular de la decoración y el interiorismo. ¿En qué consiste esta tendencia? Pon una atención especial en crear un entorno seguro. Un espacio en el que el niño pueda explorar por sí mismo aquello que tiene a su alrededor. ¿Cómo lograr este objetivo? Cuidando la altura de los elementos en función de su edad. Es decir, conviene evitar aquellos muebles altos a los que el niño no puede acceder por sí mismo.

De este modo, si el niño se siente seguro en esta zona de la casa, tiene una mayor autonomía para explorar. Descubre el entorno que le rodea a partir del sentido de la curiosidad infantil y la libertad.

Desde este punto de vista, la decoración de la habitación infantil o las zonas de encuentro se actualiza a partir del crecimiento del niño. Esta perspectiva del interiorismo se puede en otras estancias de la casa.

 

El espejo en el método Montessori

Uno de los elementos decorativos presentes en un espacio diseñado desde la perspectiva Montessori es el espejo. Además de una función ornamental, también tiene un efecto emocional. A través de este elemento, el niño puede observar su propio reflejo, por tanto, observa una proyección de sí mismo. Y esta visualización es una semilla de descubrimiento propio.

A su vez, el espejo también es un estímulo visual que ofrece información sobre la decoración de ese espacio, que transmite seguridad y emociones.

Si valoras la posibilidad de colocar un espejo, el requisito de la seguridad es fundamental para garantizar el bienestar del niño en todo momento. Por ejemplo, una de las características que debe tener este elemento es que sea irrompible. Además, también debe estar perfectamente colocado por profesionales expertos que garantizan este criterio de la seguridad. Es muy importante que antes de tomar cualquier decisión sobre este asunto consultes de manera personalizada con profesionales. Ellos te ayudarán a elegir un tipo de espejo que no plantea ningún tipo de riesgo o peligro.

 

Juguetes Montessori

El juego es una forma de entretenimiento infantil que aporta felicidad a los niños. A través de esta forma lúdica es posible adquirir un aprendizaje centrado en el valor de la experiencia. Selecciona juguetes que además de ofrecer un pasatiempo divertido, también contribuyan al logro de un objetivo concreto de aprendizaje según el método Montessori.

Por ejemplo, el desarrollo de una nueva habilidad personal. Más allá de propuestas generales, cada niño es único. Y esta esencia única también se refleja en su entretenimiento. Coloca los juguetes de tal forma que el niño pueda acceder a ellos por sí mismo. De este modo, y a partir de esta autonomía, él o ella seleccionará qué opción prefiere en cada momento.

Por otro lado, también puedes valorar la selección de un espacio que sea “sólo” para los juegos Montessori. En un lugar de estas características que promueve un sentido constructivo del autoaprendizaje, también puede haber espacio para los libros. Este método pedagógico refuerza la libertad del ser.

El niño explora el entorno que le rodea y sus texturas. Por esta razón, también puedes poner una atención especial en el material de los juguetes. Por ejemplo, los juguetes de madera pueden ser una idea de entretenimiento. Elige siempre juguetes que sean acordes a la edad del niño.

 

Adiós a los premios y castigos

Este concepto todavía está arraigado en la educación que toman como referencia algunos padres y madres. Porque ellos fueron educados en estos valores. Sin embargo, el método Montessori ofrece un enfoque innovador respecto a esta forma de educación basada en la relación premio – castigo.

Si quieres aplicar esta metodología en casa, prescinde de la recompensa o de la represalia como respuesta externa a una acción del niño. A través de esta perspectiva educativa el niño puede descubrir que el valor de sus acciones está en sí mismas.

Al desvincular los premios y los castigos como consecuencias externas que se producen después de una acción, el niño descubre que cada acción tiene consecuencias por sí misma. Es decir, producen un efecto determinado.

¿Dónde se encuentra entonces el significado de una acción? En la acción misma. Por ejemplo, la recompensa de una buena acción es la satisfacción intrínseca que experimenta el niño cuando la practica.

 

Ofrece tu mejor versión

Tú eres una figura de referencia para el niño, por tanto, desde la responsabilidad que plantea este rol, es positivo que tomes conciencia de que tú inspiras e influyes con tu propia actitud. Por esta razón, intenta ser tu mejor versión a través de tus palabras, comportamientos y acciones.

Desde tu posición, tú puedes ser una referencia constante a través de este proceso de acompañamiento tan emocionante. Ya que, a su vez, tú también puedes aprender cada día algo nuevo del niño que se encuentra en un momento de la vida tan importante.

Más allá del ritmo de prisa que muchas veces acompaña a la etapa adulta, encuentra espacio para la calma. Cuida la observación directa. Ya que a través de esta observación puedes conocer mejor al niño.

Como conclusión, el método Montessori puede definir el plan de acción educativo no solo en un centro de formación, sino también en el hogar. Y estas observaciones sencillas pueden servirte de ayuda para adentrarte en esta metodología práctica. A través de esta perspectiva, tu hijo crecerá en un entorno en el que están presentes estos principios pedagógicos.