Hay quien, cuando piensa en la infancia, piensa en una etapa de felicidad. Y aunque en muchos casos es cierto, en otros no. Y es que cada vez hay más pequeños que necesitan acudir a un centro psicológico infantil para tratar diferentes trastornos. Hoy, hacemos contigo un viaje de exploración un poco más profundo. En la infancia los niños pueden sentir y tener problemas psicológicos. Estos pueden llegar a derivar en dificultades de adaptación a su entorno o en su desarrollo.

¿Se puede tratar y se puede actuar a tiempo? Sí, la atención integral y la actuación precoz en los centros educativos, en las revisiones pediátricas y por parte de la familia pueden ayudar a atender los posibles problemas psicológicos. Actuar de manera rápida puede ayudar al niño a tener una infancia más feliz y adaptada. ¡Ah! Y no olvides que en Formainfancia puedes estudiar psicología infantil y formarte en esta disciplina.

Los trastornos infantiles más habituales

Los trastornos en la infancia deben ser conocidos por todos los profesionales que están en contacto con los niños. Pero también por los padres. Conocerlos ayuda a detectarlos precozmente. ¡Comencemos nuestro recorrido!

 

El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH)

Es uno de los trastornos que se diagnostica cada vez con mayor frecuencia. Todos lo hemos oído. Los síntomas más habituales en los niños que sufren este problema son:

– Falta de atención y concentración.

– Impulsividad.

– Dificultades de aprendizaje durante la etapa escolar.

Habitualmente los padres o los profesores se dan cuenta de que el niño no se concentra, le cuesta aprender o no puede estar sentado mucho rato. Cuanto antes se detecte mejor pronóstico tiene. Tanto el centro educativo como un centro psicológico infantil pueden intervenir mediante los profesionales en psicología para ayudar al niño.

 

Los trastornos de sueño en la infancia

Son muy comunes, sobre todo, los despertares por pesadillas y los terrores nocturnos. El insomnio también lo pueden sufrir en momentos de gran ansiedad o tensión psicológica. Sin embargo, la narcolepsia y el sonambulismo, aunque sean llamativos, son algo menos frecuentes.

 

Los trastornos emocionales

Aunque se crea lo contrario, estos trastornos son frecuentes durante el periodo infantil. Sobre todo en momentos y situaciones que afectan a la vida del niño. Como ejemplos pondremos la separación de los padres o el nacimiento de un hermano, aunque pueden producirse por factores internos personales.

Habitualmente el mundo interior del menor se desequilibra, cosa que puede afectar a su rendimiento escolar y a su desarrollo cognitivo. A veces, estos trastornos son difíciles de detectar y pueden llevar al niño a sufrir de depresión infantil.

 

Los trastornos de ansiedad

Se trata de un estado de ansiedad que el niño sufre por un miedo. Ya sea causado por un factor externo o por una causa interna. La consecuencia es la preocupación constante y excesiva del niño. Este tipo de problemas pueden causar otros trastornos más graves como ansiedad social, fobias o TOC. Es importante detectarlos y tratarlos precozmente.

 

Trastornos del comportamiento infantil

Este tipo de trastornos se dan en muchos casos ligados a trastornos de tipo emocional, situaciones estresantes para el niño o cambios importantes. ¡Es importante detectarlos precozmente para evitar que se cronifiquen! De esta forma se evitan problemas en la adolescencia.

Conductas como el negativismo, la desobediencia, la agresividad, el discutir constantemente con los adultos, comportamientos como el robo, el engaño constante, el vandalismo o la violación de normas puede dar lugar a que la adolescencia del niño sea desadaptada. Llegar a la edad madura sin haber abordado estos comportamientos en la infancia puede dar como consecuencia problemas más graves como el trastorno antisocial. ​

 

Tratamientos habituales y eficaces en un centro psicológico

El Trastorno por Déficit de Atención puede ser tratado desde el área de psiquiatría. Si los síntomas evaluados interfieren gravemente en el aprendizaje y en la vida del niño existe el tratamiento farmacológico. Lo habitual es que se combine con el tratamiento psicológico. Más concretamente el tratamiento cognitivo conductual, ya que de esta forma se obtienen los mejores resultados.

Es importante que la familia sea formada e informada en profundidad. Ellos son parte de la solución y de la mejora del niño. Es decir, una buena actuación en un centro psicológico comprende también la educación integral de la familia y su manejo en el hogar.

Los trastornos del sueño deben evaluarse por un profesional. Una vez que se conoce qué es lo que sucede en el área del sueño se pueden plantear terapias psicológicas adecuadas para cada caso concreto. Por ejemplo, los terrores nocturnos suelen darse entre los 4 y los 12 años, y su origen está relacionado con una hiperactivación del Sistema Nervioso Central. La intervención pueden ser pautas que los padres deben incluir en las rutinas del niño. Todas ellas diseñadas para evitar, en la medida de lo posible, que el peque vaya a dormir estresado. Los niños sin rutinas pueden sufrir más problemas del sueño, por lo que una reeducación de hábitos a través de los padres es muy aconsejable.

 

Tratamientos multidisciplinares: abordaje integral

Los problemas o trastornos de conducta se diagnostican y tratan por el psicólogo. El tratamiento es multidisciplinar porque se dan pautas a la familia y se les asesora en hábitos de autonomía, comunicación y solución de conflictos con el niño. Pero es importante no dejar de lado la escuela. En sesiones individuales se trata de mejorar sus habilidades sociales y autocontrol. Además, los niños con trastornos conductules pueden trabajar estas habilidades en grupos de terapia. Unas ayudas que reeducan aquellas áreas donde más afectado se ve cada menor. Por ejemplo, en las tareas escolares.

Los trastornos emocionales, por su parte, pueden ser tratados por un centro psicológico, en el que sus profesionales aplicarán una terapia psicológica. Habitualmente se realizan técnicas cognitivo conductuales tras una evaluación del niño, su entorno familiar, educativo y social.

En muchas ocasiones los niños que sufren síntomas emocionales presentan pocos recursos en el manejo de las mismas. Una forma de ayudarles es darles herramientas para aprender a manejar sus propias emociones de manera constructiva.

Los tratamientos para los problemas de ansiedad en niños son terapias psicológicas especialmente indicadas para cada tipo de ansiedad. El objetivo será disminuir su angustia, a veces, se necesita combinar tratamiento farmacológico.

Como conclusión queremos hacerte llegar la idea de que los trastornos psicológicos en la infancia pueden tratarse en un centro psicológico por especialistas en psicología infantil. ¡Es importante conocerlos para detectarlos a tiempo!

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